Mensaje Gran Maestro en conmemoración al 90° Aniversario de Fundación de la Gran Logia de Bolivia

Al conmemorar un año más de nuestra institución, rendimos un homenaje a los hermanos visionarios que hace 90 años, y a pesar de las vicisitudes de la época, forjaron a través de siete logias, la instalación de la Gran Logia de Bolivia en nuestra amada Patria. Durante estos 90 años, han pasado por los talleres hermanos que fueron seres humanos fundamentales para el desarrollo de nuestra patria y de nuestra sociedad en su conjunto.

Hoy vemos como mucha expectativa, el crecimiento cuantitativo y cualitativo de nuestros talleres, lo que nos da el aliciente de una semilla fecunda, sin embargo, es imprescindible  expresar que quienes hoy conforman nuestras filas son hombres de bien, en
constante búsqueda de fraternidad con sabiduría; en verdadera profesión y práctica de nuestros principios, alejados de los cargos temporales y halagos, y  que los antiguos Land Marks son los verdaderos linderos que señalizan nuestro diario accionar, personal, familiar, laboral y social.

Los desafíos y retos que nos proporciona la dinámica actual de una sociedad en constante cambio, cada vez más carente de valores y con los ánimos siempre dispuestos al enfrentamiento en lugar del diálogo, debe movernos a plantear objetivos a corto y mediano plazo,
que sean no solamente alcanzables y posibles para nuestra satisfacción y
seguridad institucional, sino  que también deben estar impregnados de una sana acción, en provecho de formar elementos humanos para conseguir una mejor y más justa sociedad.

Se pregona que la masonería debe actualizarse, cuando en realidad es el ser humano el que debe entenderse a sí mismo y comprender su verdadera misión en la Tierra. No somos dueños de nada en verdad, solo simples pasajeros temporales de este planeta, y lamentablemente nos encargamos de comportarnos como el peor de los invitados, destruyendo paulatinamente el lugar destinado a nuestra morada. Hoy más que ayer, es hora de hacer realidad la trilogía que ampara la masonería universal, debemos tener la capacidad individual y colectiva de repensar nuevamente los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad entre la humanidad, si queremos que ésta sobreviva y perdure más allá de lo que subsisten los bienes materiales.

Desde hace 90 años que nuestra Orden cultiva los principios de la tolerancia, el  conocimiento y la predominancia del amor, por ello no perdamos la fe y la esperanza en un futuro mejor, con nuestra contribución personal y social en la educación de la
humanidad.

Los momentos que hoy vive nuestro Patria nos deben llevar a una profunda reflexión, acerca de los principios que la masonería  enseña, el de una convivencia pacífica, con altos valores morales y siempre bajo la premisa de Libertad, Igualdad y
Fraternidad.

Carecemos de poderes políticos y de toma de decisiones en dicho ámbito como institución, pero estamos convencidos que nueve décadas de formar hombres de bien, no pueden quedar solo en el frio papel de una plancha o un ritual, sino que deben ser la guía que oriente nuestras actividades diarias y conversaciones, para que en lugar de ser personajes intrascendentes, nos convirtamos en antorchas de luz
que orienten a la sociedad, y sobre todo a nuestra juventud boliviana.

Felicitémonos todos por este nuevo aniversario masónico, seamos conscientes que todos debemos renovar cada día nuestro compromiso de ser un mejor eslabón de nuestra cadena universal, y que nuestra razón de ser y accionar, esté siempre impregnada de tolerancia, paz y armonía para nuestra sociedad.

En este 90 aniversario de nuestra amada Gran Logia de Bolivia, me permito enviarles un fraternal saludo a todos mis Hermanos de la Obediencia.

 

José Adolfo Crespo Bonadona

GRAN MAESTRO DE LA
GRAN LOGIA DE BOLIVIA

PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN MASÓNICA INTERAMERICANA